Un parachoques de acero inoxidable pulido espejo casi no pide nada: agua, un paño suave y, de vez en cuando, un pulimento. Esto es lo que aconsejamos para que siga como el primer día, y lo que no hay que hacer bajo ningún concepto.
El lavado habitual
- Agua limpia y champú de coche corriente, con una microfibra o una esponja limpia, sin granos de arena atrapados dentro: es la arena la que raya, no la esponja.
- Aclarar y secar con una microfibra seca para evitar las marcas de cal, sobre todo con agua dura.
- Después del invierno o de un paseo por la costa, aclarar con abundante agua: el acero inoxidable 304 resiste la sal, pero un depósito de sal seca acaba dejando marcas marrones superficiales, fáciles de quitar si no se dejan durante meses.
Lo que no hay que usar
- Nada de lana de acero ni de estropajos abrasivos de cocina: rayan el espejo y pueden dejar partículas de hierro que se oxidan en la superficie.
- Nada de lejía ni de desincrustantes clorados: el cloro es el único enemigo real del acero inoxidable, provoca picaduras.
- Nada de hidrolimpiadora a corta distancia sobre los topes con inserto de goma.
- Nada de productos «renovadores de cromo» con abrasivos gruesos: están pensados para un cromo mate, no para un pulido espejo.
Devolver el brillo
Dos o tres veces al año, o antes de una concentración, un pulimento suave para metales (del tipo de los que se usan para el acero inoxidable doméstico o el aluminio pulido) aplicado con microfibra, con movimientos rectos en el sentido de la longitud, y retirado después con un paño, devuelve el espejo original. Evite los movimientos circulares, que dejan microarañazos visibles a pleno sol.
Un arañazo
Es la ventaja del acero inoxidable sobre el cromo: un arañazo no atraviesa ninguna capa, se puede recuperar.
- Arañazo ligero (la uña no se engancha): pulimento para metales, microfibra, en el sentido de la longitud, varias pasadas.
- Arañazo marcado (la uña se engancha): pasta de pulir fina en un disco de algodón montado en un taladro a baja velocidad, sin apretar, y después pulimento de acabado. Si nunca ha pulido acero inoxidable, haga una prueba en la cara oculta de la hoja o confíenos la pieza.
- Golpe o deformación: no intente enderezar a martillazos un parachoques de acero inoxidable pulido, el espejo no se recupera. Envíenos fotos y le diremos si la pieza se puede recuperar en el taller.
Las manchas marrones o anaranjadas
Un punto marrón en acero inoxidable 304 casi nunca es el propio material que se oxida: es una partícula de hierro llegada de otra parte (polvo de disco de freno, limaduras, lana de acero) que se ha oxidado en la superficie. Se va con pulimento o con un limpiador para acero inoxidable de los que se venden en cualquier comercio. Si una mancha vuelve a aparecer siempre en el mismo sitio, escríbanos con una foto.
El almacenamiento
Un parachoques desmontado se guarda en seco, en plano o colgado, con el espejo protegido por un paño o una espuma, nunca en contacto directo con otro metal. No hace falta aceite ni cera: el acero inoxidable no se oxida en el taller.
Por qué este material se comporta así se explica en por qué el acero inoxidable 304 de 2 mm. La comparativa con el cromo, que no se recupera, está en acero inoxidable o cromo.